Encaja corales, elimina líneas, encadena eliminaciones.
Coloca piezas de coral en un lecho marino de nueve por nueve. Llena una fila o columna completa y se disolverá en burbujas ascendentes. Cómo jugar: arrastra una de las tres piezas de coral al arrecife. Un contorno brillante te muestra exactamente dónde caerá y qué líneas despejará, así nunca tendrás que adivinar. ¿Prefieres tocar? Toca una pieza para levantarla y luego toca el arrecife para colocarla. Las piezas nunca giran, así que lo que ves es lo que hay. Combina el coral. Una línea hecha con menos tipos de coral da una bonificación: tres tipos o menos te dan puntos extra, y una línea de un solo tipo paga el triple. No es obligatorio, pero vale la pena intentarlo. Haz cadenas. Completa una fila y una columna con la misma pieza y se resolverán una tras otra con un multiplicador creciente. Cuanto más larga la cadena, más paga cada paso y más alta es la nota que suena. Cinco profundidades, cada una con una nueva idea. Las Aguas Someras son aguas abiertas. El Arrecife añade coral incrustado que debes despejar dos veces. En el Bosque de Algas, una corriente empuja una columna hacia abajo cada diez jugadas; siempre se avisa, nunca es una sorpresa. La Fosa esparce perlas que valen una fortuna dentro de una cadena. En el Abismo, el agua se oscurece, y los faroles que despejas iluminan una cruz entera. Sin cronómetro, nunca. Sin límite de movimientos y nada que comprar. La partida termina cuando ninguna de tus tres piezas encaja, ¡y entonces simplemente empiezas otra!