Soltad criaturas marinas en una poza de marea: dos iguales se fusionan en una.
Deslizad el dedo por la parte superior de una poza de marea iluminada por el sol y dejad caer una criatura marina. Cuando dos iguales se tocan, se fusionan en la siguiente criatura de la escalera: un bigaro se convierte en un cauri, un cauri se convierte en un cangrejo ermitaño, y once criaturas después estáis intentando crear una cría de ballena. Cómo jugar: arrastrad por cualquier parte de la piscina para apuntar, soltad para dejar caer. Ese es todo el control, y funciona con un solo pulgar. Una fusión puede hacer que la pila caiga en otra fusión, y otra, una cadena paga más en cada paso y reproduce una nota ascendente cada vez. La partida termina cuando una criatura se detiene por encima de la línea de puntos cerca de la parte superior. Solo cuenta el reposo, así que un rebote animado nunca os cuesta la partida. Cinco mareas, y cada una cambia el agua. La Marea Baja está en calma. La Marea Creciente añade una corriente que empuja vuestra gota lateralmente, así que aprendéis a apuntar por delante de ella. El Oleaje hace que el agua respire: todo se vuelve más ligero y más pesado con un ritmo lento que podéis cronometrar. La Marejada Ciclónica envía una ola a través de la piscina que empuja toda la pila, siempre con tres segundos de advertencia. Y en la Calma Profunda, las dos criaturas más pequeñas dejan de hundirse y flotan, abarrotando el único lugar que necesitáis despejado. No hay temporizador ni nada que comprar. Jugad en la piscina infinita o enfrentaos a la marea de hoy: la misma secuencia de criaturas para todos en el mundo, con vuestro propio récord a batir. Si os perdéis un día, no se pierde nada.